La excepción a la regla – Podemos cambiar a los Peter Pan ?
Muchas mujeres, sin importar la edad, aún creen que lo que no le ha pasado a todas sus amigas les pasará a ellas. Lo que sus amigas no han podido alcanzar lo alcanzarán ellas.
Creen que la clase de hombre inalcanzable, problemático, inestable pero muy atractivo puede cambiar. Puede dejar sus patrones de conducta a un lado y convertirse en su salvador, en el príncipe que siempre les han descrito cuando eran niñas.
Estas soñadoras. Estas portadoras de esperanza no solo están en las telenovelas o en la última película romántica. Viven aquí y ahora. Se jactan de ser independientes y no importarles el que dirán. Recitan frases de fortaleza y siempre están en contra de la sumisión femenina. Explican con detalles qué le harían a un hombre que las trate mal, que no las ame, que las engañe o las golpee. Describen a su hombre ideal y juran nunca buscarse uno de “esos hombres”.
Todos esos ideales se van al tacho cuando su determinación es vencida por la atracción a un hombre que no es el anhelado. Que no es el adecuado pero es muy interesante, seductor, divertido e inesperado. Talvez si no fuera por esta atracción podrían ver más claramente la realidad.
Este hombre tan perfecto a sus ojos es solo un niño. Una mala copia de Peter Pan. Alguien que encuentra en su negación a crecer la juventud y la emoción eterna.
Seguramente, ha pasado por malos momentos y su falta de estabilidad es el resultado de problemas familiares. Talvez padres divorciados o falta de atención en el hogar. Es un hombre que necesita resolver sus problemas solo, probablemente necesite de ayuda psicológica pero lo que realmente no necesita es ser cuidado, engreído y perseguido por una buena mujer.
He ahí el problema. La unión de una pareja que jamás estará en armonía ya que ninguno de ellos sabe lo que es vivir en paz. El hombre aceptará a esta clase de mujer porque es cómodo ser engreído por alguien. Ella aceptará a esta clase de hombre por que los hombres buenos la aburren. Además, verá como un reto cambiarlo. Le atrae ser “la que hizo la diferencia”. Y encuentra placer en ser necesitada y tener que cuidar de él. Siente que pensar en sus propias necesidades es sinónimo de vanidad y falta de consideración por los demás.
De repente su independencia y determinación se ha convertido en frustración y dolor. Aún así, se resigna pensando que el amor funciona así.
Estas características son innatas en la mujer. Todas sentimos el placer de ayudar a otros. Nos gusta apoyar a alguien que sufre y nos deleitamos en pensar que los problemas de la gente se terminarán una vez que hayamos terminado de escucharlos y ser sus psicólogas particulares. No podemos evitarlo ya que está dentro de nosotras.
Como ya lo has escuchado: la gente no cambia. Pero si puede corregir sus patrones de comportamiento. Los seres humanos tenemos una gran determinación si nos decidimos a mejorar. El no puedo evitarlo, el no se como dejarlo es solo falta de decisión.
La decisión en un gran paso pero el gran complemento es la ayuda profesional. Olvida el miedo y los prejuicios de ir a un psicólogo. Es realmente agradable el ser escuchado por una persona que no te juzga y es sorprendente las respuestas que puedes encontrar en tu propio raciocinio.
La practica ayuda a mantener tu juicio estable. Podrás darte cuenta qué hombre no te conviene. Aprenderás a escuchar de verdad lo que significa sus evasivas y sus respuestas escondidas.
Dejaras de disculpar sus faltas y empezaras a alejarte de los hombres que más te atraen por tener un “no se qué” el cual generalmente es inestabilidad.
Te será difícil darles una oportunidad a hombres buenos de verdad porque te aburrirás ya que te has acostumbrado a la emoción del desequilibrio.
Mantente firme y veras que mereces más de lo que creías. Que puedes llegar a ser esa mujer fuerte que siempre ha estado en tus anhelos.
Sobre todo recuerda que existe una diferencia entre el amor y estar enamorado. El amor es paz. Estar enamorado es una locura que, aunque adorable, debe ser considerada con cuidado ya que se puede perder la noción de lo que nos hace bien y lo que nos hace mucho mal.
Pueden informarse mas del tema con este gran libro: Las Mujeres que Aman Demasiado de Robin Norwood
http://www.tnrelaciones.com/sufrir/index.html
http://www.todamujeresbella.com/58/mujeres-que-aman-demasiado/





Reader Comments
el problema noe sta en sis e peude cambiar o no al hombre, el problema es ke una se enamora de lo ke uno puede llegar a ser y no se da cuenta ni le interesa lo ke uno es, se enamoran de una cascara ke les pone un velo en los ojos y como se escucha poray no todo lo que brilla es oro ni todo lo ke es oro brilla, a fin de cuentas como dijo alguien, solo se puede evr bien con el corazon,los esencial es invisible a los ojos. Tanto hombres como mujeres, el dia ke dejemos de ver lo ke podria ser y veamos lo ke es, regresaran muchas autoestimas… y estoy en desacuerdo en una cosita, no todos los peter pan somos devoradores de autoestima, hay una diferencia entre ser un egocentrico engreido y otra no kerer crecer.
Desconozco cómo funciona la mente de los miserables que sufren el síndrome de Peter Pan, pero si conozco cómo funciona la mente de los miserables que dependiendo de la situación, han simulado tener este síndrome.
Me dedicare a hablar sobre lo segundo, porque lo primero puede llevar a experiencias funestas, no deseables a ninguna chica.
La personalidad masculina es por naturaleza inmadura. Como hombre lo acepto, y para ser honesto, si se es rápido de reflejos a veces se le puede sacar buen provecho. Mujeres que nos gustan y para nuestra buena sorpresa, dan claros indicios de que les encanta ser protectoras de Peter Pan, de aquellos Men Who Have Never Grown Up, entonces basta con abandonarse al síndrome de nuestro querido Peter Pan que tenemos dentro y el síndrome del enamoramiento o algo parecido a eso les brota a ellas, otra vez, naturalmente, y nos da un tiempo precioso para actuar. La pelota queda picando en el área, y debemos definir de la manera más honesta posible.
Porque a decir verdad, que nos guste una mujer y ella demuestre claros signos de esperar a Superman, nos mete en una situación más compleja.
El primer caso consiste en demostrar que tan inmaduros somos (algo nada difícil) y ella se enamora. En el segundo caso debemos demostrar seguridad, protección, capacidad, estabilidad, y ella se enamora.
Alguien duda de cuál será la elección?
Aun presumiéndome a mí mismo de ser un hombre con características de la segunda opción, opto por la primera. Habiendo elegido ser Peter Pan, todo lo que luego surja que de indicios de ser Superman, se irá atribuyendo naturalmente a que ella lo logró, gracias a ella, por ella, para ella. Lo logró, nos transformó, se convirtió en la mujer que nos cambio la vida. Y nosotros la amaremos por otras cosas, después de todo, siempre se ama a alguien por razones que la otra persona no lo sabe. A veces nosotros tampoco lo sabemos.
Es una estrategia reprochable? No lo sé. Pero si sé que es mejor simular a tener el síndrome, que tenerlo realmente, ese sí que es un problema. Pobres infelices.
Después de todo las armas de seducción de los hombres no son muchas, las armas de seducción de las féminas son muchas más variadas, complejas en relación a la simpleza del objetivo que las observa, pueden seducir a muchos hombres con un mismo gesto, pueden mentirnos y juro que nunca nos daremos cuenta, pueden hacernos amarlas a través de los años, a través de los viajes, a través de los labios. Pueden hacer cosas que no se imaginan.
Las leyes de la atracción están signadas por la inestabilidad, el punto de enamoramiento consiste en un desequilibrio del objeto de amor tal que su felicidad plena consista en estar con solamente una persona, que locura.
Bienvenida la locura.